20 años rompiendo moldes.

Es muy probable, si no eres de España, que nunca hayas escuchado hablar de l@s Drags Queens. Y también es muy probable, si eres de España, que en estos últimos días hayas oído hablar del tema más que nunca.

Cuando algo destaca, rápidamente hay que apagarlo, censurarlo (literalmente) y atacarlo. No sea que nos vayamos a rebelar y pierdan su poder.

Pues bien, la gala Drag Queen de Las Palmas de Gran Canaria, es un acontecimiento carnavalero en el que chicos, y alguna chica, con espectaculares trajes, plataformas de infarto y actuaciones rompedoras, impecables, transgresoras, divertidas, etc. se suben a un escenario para regalarnos un espectáculo inigualable que llegó rompiendo moldes y continúa rompiéndolos 20 años después.

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Pero claro, al “mundo” no le gusta que rompamos sus moldes ni desmontemos su sociedad tan perfectamente cuadriculada y organizada. Cuando algo destaca, rápidamente hay que apagarlo, censurarlo (literalmente) y atacarlo. No sea que nos vayamos a rebelar y pierdan su poder.

Resulta indignante, que en pleno sigo XXI, sea escándalo nacional un chico, que como parte de un espectáculo, vaya vestido de virgen. A esos que critican, ¿les resultaría tan ofensivo si no se tratara de una Drag Queen? No, por supuesto que no. Es muy probable que incluso se sintieran alagados e importantes.

Hoy no pretendo entrar en debate ni dar mi opinión sobre la iglesia y su concepto de falta de respeto o cosas bochornosas, porque se me vienen muchas cosas bochornosas que nombrar, podríamos estar leyendo hasta mañana y mi indignación iría en aumento. Sólo escribo esta entrada, para que ustedes, sean de la parte del mundo que sean, conozcan a este chico, cuyo nombre artístico es Drag Sethlas, que en el momento social en el que estamos, tan lleno de terrorismo, pobreza, guerras y cosas realmente preocupantes, consiguió que la televisión “pública” nacional, esa que emite abiertamente una cultura basada en el maltrato animal, haya censurado, no sólo su actuación supuestamente ofensiva para algunos, sino el resto de la gala y participantes, (que por cierto, batió records de audiencia, como siempre) eliminándola de la página web. Pero que al mismo tiempo, se llevó la mayoría absoluta de votos populares para proclamarse ganador de esta gala que es NUESTRA.

Sí, señoras y señores, NUESTRA. Del pueblo, de la gente que vive el carnaval, de las personas que defienden la diversidad, la tolerancia, el respeto y la libertad de expresión. Empiecen a preocuparse por retirar autobuses que pasean mensajes transfóbicos por su calles, miren hacia dentro, resuelvan los problemas que ustedes mismos ocasionan y dejen que el público siga aplaudiendo y sintiendo orgullo de su carnaval, de sus drags, murgas, reinas, comparsas y amigos que salen a la calle para divertirse de forma sana, sin juzgar ni hacer daño a nadie.

Qué viva el carnaval de Canarias y que vivan sus Drags Queens.